Cuando un hongo ya ha aparecido en el cultivo, los fungicidas para cannabis más efectivos son el azufre y el bicarbonato potásico contra el oídio, el cobre y Bacillus subtilis contra botritis y mildiu, y el propóleo como refuerzo natural en aplicaciones periódicas, siempre combinados con una bajada inmediata de la humedad ambiental para frenar la propagación de las esporas. Actuar en las primeras 24-48 horas tras detectar los síntomas marca la diferencia entre salvar la cosecha o perder gran parte de ella. 

Los cuatro hongos que más afectan al cultivo de marihuana 

Oídio, el polvo blanco de las hojas 

El oídio es probablemente el hongo más habitual en cultivo de interior y exterior. Se reconoce por un polvo blanco harinoso que cubre la superficie de las hojas, empezando por las más viejas y avanzando hacia el resto de la planta. Prospera con humedad relativa alta combinada con poca circulación de aire, y en fases avanzadas puede extenderse hasta los cogollos, donde resulta mucho más difícil de erradicar. 

Botritis o moho gris 

La botritis, conocida entre cultivadores como moho gris o «bud rot», ataca directamente el interior del cogollo. Por fuera puede no verse nada anómalo, pero al abrir la flor aparece una masa grisácea y esponjosa que la pudre desde dentro. Es especialmente agresiva en cogollos densos y en condiciones de humedad por encima del 55-60% durante la floración, sobre todo si además hay oscilaciones bruscas de temperatura. 

Mildiu 

El mildiu se manifiesta con manchas amarillentas en el haz de la hoja que, al mirar el envés, se corresponden con un fieltro blanco grisáceo. Necesita agua libre sobre la hoja para desarrollarse, así que suele aparecer tras riegos por aspersión o en exteriores con lluvias frecuentes y poca ventilación. 

Fusarium 

El fusarium es un hongo de suelo que ataca por la raíz y el tallo. Provoca un marchitamiento progresivo de la planta, a menudo asimétrico, con hojas que amarillean y caen sin que el sustrato esté especialmente seco. Es de los más difíciles de tratar una vez instalado porque compromete el sistema vascular de la planta desde dentro. 

Fungicidas efectivos y cómo aplicarlos 

Azufre en polvo o mojable 

El azufre es el tratamiento de referencia contra el oídio. Se aplica en pulverización sobre toda la superficie foliar, incluido el envés, preferiblemente al atardecer y nunca con temperaturas por encima de 28-30 °C, ya que puede provocar quemaduras en la hoja. Conviene repetir la aplicación cada 7-10 días mientras persistan los síntomas. 

Bicarbonato potásico 

El bicarbonato potásico altera el pH de la superficie de la hoja y dificulta la germinación de las esporas de oídio y mildiu. Se diluye en agua según las indicaciones del fabricante y se pulveriza cubriendo bien ambas caras de la hoja, con especial atención a las zonas bajas de la planta, donde suele empezar el problema. 

Cobre 

El cobre, en formulaciones como el oxicloruro o el sulfato cúprico, tiene una acción preventiva y curativa frente a mildiu y, en menor medida, botritis. Debe aplicarse con moderación porque un exceso de cobre puede acumularse en el sustrato y afectar a la absorción de otros nutrientes a largo plazo. 

Bacillus subtilis 

Esta bacteria beneficiosa compite con los hongos patógenos por espacio y nutrientes en la superficie de la planta, además de producir compuestos que inhiben su desarrollo. Es una opción muy segura para aplicar incluso en fases avanzadas de floración, ya que no deja residuo químico sobre el cogollo. 

Propóleo 

El propóleo, diluido en agua, aporta propiedades antifúngicas suaves y puede usarse como refuerzo del resto de tratamientos o en aplicaciones de mantenimiento cada 10-15 días, especialmente en cultivos que ya han sufrido problemas de hongos en ciclos anteriores. 

El control ambiental como parte del tratamiento 

Ningún fungicida funciona de forma duradera si las condiciones ambientales siguen favoreciendo al hongo. Bajar la humedad relativa por debajo del 50% durante la floración, mejorar la circulación de aire entre las plantas con extractores e intracirculadores, y evitar el riego sobre las hojas son medidas que deben aplicarse a la vez que el tratamiento químico o biológico. En exterior, espaciar bien las plantas y podar el follaje bajo para mejorar la ventilación interna reduce mucho la incidencia de botritis en la recta final del cultivo. 

Tabla comparativa: hongo, síntoma y fungicida recomendado 

Hongo Síntoma principal Fungicida recomendado Frecuencia de aplicación 
Oídio Polvo blanco en las hojas Azufre o bicarbonato potásico Cada 7-10 días hasta remisión 
Botritis (moho gris) Masa grisácea dentro del cogollo Bacillus subtilis, cobre en fase temprana Preventivo semanal en floración húmeda 
Mildiu Manchas amarillas con fieltro blanco en el envés Cobre (oxicloruro o sulfato) Cada 10-14 días en climas húmedos 
Fusarium Marchitamiento y amarilleo asimétrico Bacillus subtilis en riego, mejora del drenaje Aplicación en el sustrato, no solo foliar 

Por qué revisar el clima del cultivo antes de tratar 

Antes de decidir qué fungicida aplicar, conviene comprobar los registros de humedad y temperatura de los últimos días, porque muchas veces el brote de hongo coincide con un fallo puntual de ventilación o un pico de humedad tras el riego. Ajustar el control de clima del espacio de cultivo evita que el problema vuelva a repetirse una vez retirado el tratamiento, y conviene revisarlo junto al resto de medidas de control de plagas del cultivo. 

Planta de cannabis junto a fungicida para el control de hongos y enfermedades fúngicas

Preguntas frecuentes 

¿Puedo aplicar fungicida directamente sobre los cogollos en floración? 

Depende del producto. El azufre y el cobre pueden dejar residuo y alterar el sabor, así que se recomiendan solo en fases tempranas. Bacillus subtilis y propóleo son más seguros en floración avanzada porque no dejan residuo químico persistente sobre la flor. 

¿Cuánto tarda en desaparecer el oídio tras el tratamiento? 

Con aplicaciones de azufre o bicarbonato potásico cada 7-10 días, la mayoría de cultivos muestra una reducción clara en 2-3 semanas. Conviene seguir tratando incluso cuando los síntomas visibles hayan disminuido, porque las esporas pueden persistir en el sustrato. 

¿La botritis se puede curar una vez que ha entrado en el cogollo? 

No del todo. Cuando la botritis ya está dentro de la flor, lo más eficaz es retirar y desechar la parte afectada para evitar que se extienda al resto de la planta. El tratamiento fungicida en ese punto sirve sobre todo para proteger el tejido sano restante. 

¿Qué diferencia hay entre mildiu y oídio a simple vista? 

El oídio deja un polvo blanco uniforme sobre la superficie de la hoja, mientras que el mildiu produce manchas amarillas en el haz y un fieltro grisáceo solo en el envés. Confundirlos lleva a elegir un fungicida poco efectivo, así que conviene mirar ambas caras de la hoja. 

¿El fusarium se puede eliminar del sustrato para reutilizarlo? 

Es complicado. El fusarium genera esporas muy resistentes que sobreviven largo tiempo en el sustrato. Lo más seguro es desechar el sustrato afectado y desinfectar a fondo macetas y herramientas antes de iniciar un nuevo cultivo en el mismo espacio.