Medidores

Cultivar con datos, y no a ojo, es lo que convierte un cultivo en algo repetible. Los medidores te dicen lo que tus ojos no ven: si el pH deja que la planta absorba los nutrientes, cuánto abono lleva realmente el agua y qué clima hay en tu espacio. Elige tu medidor de pH, EC o temperatura —o un combinado que lo reúna todo— y toma el control de cada riego.
Medidor de pH Hanna HI98107 digital de bolsillo para medir el pH del agua y soluciones nutritivas en cultivo de cannabis..

Medidor de pH Hanna HI98107

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Test de pH Terra Aquatica (GHE) por gotas de 30 y 60 ml para medir el pH del agua de riego.

Test de pH Terra Aquatica (GHE) por gotas, 30 y 60 ml

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Microscopio mini LED 45X de bolsillo para inspeccionar tricomas y determinar el punto óptimo de cosecha del cannabis.

Microscopio mini LED 45X de bolsillo

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Medidor de EC Hanna DiST4 HI98304 (sumergible)

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Tipos de medidores para cultivo

Los medidores se distinguen por lo que miden: el pH del agua, la EC o concentración de sales, la temperatura y la humedad del espacio, o varias de estas magnitudes en un mismo aparato.

TipoQué midePara qué
Medidor de pHAcidez del agua o la soluciónQue la planta pueda absorber los nutrientes
Medidor de EC/TDSSales disueltas (concentración de abono)Ajustar la fuerza del riego
Combinado pH/ECpH, EC y a menudo temperaturaControl completo con un solo aparato
TermohigrómetroTemperatura y humedad del espacioControlar el clima del cultivo

Medidor de pH: la clave de la absorción

El pH indica si el agua de riego está en el rango en el que la planta puede absorber los nutrientes. Fuera de ese rango se produce un bloqueo: por mucho abono que haya, la raíz no lo asimila. Por eso el medidor de pH es la herramienta básica de cualquier cultivo. Los hay en pluma digital, los más cómodos y precisos, y en kit de gotas, más económicos; en ambos casos, después hay que ajustar el pH del riego con productos correctores.

Medidor de EC: la fuerza del riego

La EC, o conductividad eléctrica, mide cuántas sales disueltas —es decir, cuánto abono— lleva realmente el agua de riego. Es lo que te permite no quedarte corto ni pasarte: una EC baja significa poca comida; una alta, riesgo de quemar las raíces por exceso de sales. Medir la EC en cada preparación de riego es la forma de dosificar el abono con criterio y de detectar problemas antes de que se vean en la planta.

Termohigrómetros: temperatura y humedad

El clima del espacio —temperatura y humedad— condiciona el crecimiento, la floración y el riesgo de plagas y hongos. Un termohigrómetro te da esos dos datos de un vistazo, y los modelos con memoria registran los máximos y mínimos, muy útiles para saber qué pasa mientras las luces están apagadas. Controlar el clima es la otra mitad de cultivar con datos.

Calibración y cuidado de los medidores

Un medidor solo es fiable si está bien calibrado. Los de pH y EC se ajustan con soluciones de calibración de valores conocidos, y conviene repetir el proceso con cierta frecuencia. El electrodo del medidor de pH no debe secarse: se guarda con su solución de conservación para que dure. Un pequeño cuidado alarga mucho la vida del aparato y mantiene sus lecturas de confianza.

¿Por qué son importantes los medidores de pH y EC?

Porque permiten cultivar con datos en lugar de a ojo. El pH determina si la planta puede absorber los nutrientes; la EC, cuánto abono lleva realmente el agua. Con ambos evitas bloqueos por pH y excesos o defectos de abono.

¿Qué diferencia hay entre pH y EC?

El pH mide la acidez del agua y decide si los nutrientes están disponibles para la raíz. La EC mide la cantidad de sales disueltas, es decir, la concentración de abono. Uno controla la absorción; el otro, la fuerza del riego.

¿Pluma digital o kit de gotas para el pH?

La pluma digital es más cómoda y precisa y da lectura al instante; el kit de gotas es más económico y no necesita calibración ni pilas, aunque se lee por color y es menos exacto. Para un uso habitual, la pluma suele compensar.

¿Cada cuánto hay que calibrar el medidor?

Con cierta frecuencia y siempre que las lecturas parezcan raras, usando soluciones de calibración de valores conocidos. Un medidor descalibrado da datos que despistan más que ayudan, así que la calibración periódica es parte del uso normal.

¿Cómo se cuida un medidor de pH?

Lo principal es que el electrodo no se seque: se guarda con su solución de conservación. Conviene enjuagarlo tras cada uso y calibrarlo de vez en cuando. Con ese cuidado, el aparato dura mucho más y mantiene lecturas fiables.

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