Ventiladores
Tipos de ventiladores y extractores
Los ventiladores y extractores se distinguen por su función: el extractor renueva el aire y evacúa el calor, el intractor lo introduce, y el ventilador de recirculación lo mueve dentro del armario.
| Tipo | Qué hace | Recomendado para |
|---|---|---|
| Extractor (tubular) | Saca el aire caliente y renueva el armario | Evacuar calor y conectar el filtro |
| Intractor | Introduce aire nuevo del exterior | Reforzar la entrada de aire |
| Ventilador de recirculación | Mueve el aire entre las plantas | Fortalecer tallos y evitar humedad |
| Extractor con controlador | Regula la velocidad por temperatura | Ajustar el caudal automáticamente |
Extractores para el armario
El extractor saca el aire fuera del armario y arrastra el calor de las luces, renovando el ambiente. Los tubulares helicoidales son sencillos y económicos, mientras que los centrífugos empujan con más fuerza y superan mejor la resistencia del filtro de carbón y los tubos. Muchos incorporan o admiten un controlador que regula la velocidad, y los hay silenciados o con caja insonorizada para reducir el ruido. Es la pieza más importante de todo el sistema.
Ventiladores de recirculación
Los ventiladores de recirculación no extraen aire: lo mueven dentro del armario. Esa brisa constante fortalece los tallos, homogeneiza la temperatura y la humedad, y evita las bolsas de aire húmedo donde aparecen los hongos. Los hay de pinza para colgar en las barras, de pie y oscilantes. Un extractor mantiene el aire limpio; el ventilador se encarga de que se mueva bien por dentro.
Intractores y entrada de aire
El aire que sale hay que reponerlo. En muchos armarios basta con una entrada pasiva por la parte baja, pero cuando el extractor es potente o el espacio es grande, un intractor introduce aire nuevo de forma activa y equilibra la presión. La idea es que entre tanto aire limpio como el que se extrae, para que la renovación sea constante.
El extractor adecuado según tu espacio
El extractor se elige por el volumen del armario: su caudal debe renovar el aire varias veces por minuto. Conviene contar con que el filtro de carbón y los tubos restan algo de caudal, así que se suele elegir con cierto margen y, mejor aún, con un controlador para ajustar la velocidad al calor de cada momento. Dimensionarlo junto al filtro y la iluminación es lo que hace que el conjunto funcione.
¿Qué diferencia hay entre un extractor y un ventilador?
El extractor saca el aire fuera del armario y renueva el ambiente, evacuando el calor. El ventilador de recirculación no extrae: solo mueve el aire entre las plantas para fortalecerlas y repartir temperatura y humedad. Se usan juntos.
¿Qué extractor necesito para mi armario?
Uno cuyo caudal se ajuste al volumen del armario, de modo que renueve el aire varias veces por minuto. Como el filtro de carbón y los tubos restan caudal, conviene elegirlo con cierto margen y con controlador de velocidad.
¿Extractor tubular o centrífugo?
El tubular helicoidal es sencillo y económico, ideal cuando la resistencia de tubos y filtro es baja. El centrífugo empuja con más fuerza y mantiene el caudal aunque haya filtro de carbón y recorridos largos de tubo. Para armarios con filtro, el centrífugo suele compensar.
¿Necesito un intractor?
No siempre. En muchos armarios basta una entrada de aire pasiva por abajo. El intractor se justifica cuando el extractor es potente o el espacio grande, para introducir aire nuevo de forma activa y equilibrar la presión.
¿Para qué sirve el controlador del extractor?
Para regular la velocidad del extractor, de forma manual o según la temperatura y la humedad. Así el caudal se adapta al calor de cada momento y se reduce el ruido cuando no hace falta ir a tope.

