Ventilación y Clima
h2>Tipos de equipo de ventilación y clima
El equipo de ventilación y clima se divide en el que mueve el aire —ventiladores, extractores y tubos— y el que lo controla: olores, temperatura y humedad.
| Categoría | Para qué sirve | Recomendado para |
|---|---|---|
| Ventiladores y extractores | Renuevan y mueven el aire del cultivo | Extraer calor y airear la planta |
| Tubos y conductos de ventilación | Conectan extractor, filtro y salida | Montar el circuito de aire |
| Control de olores | Filtros de carbón y neutralizadores | Que el cultivo no huela |
| Control de clima: humedad y temperatura | Miden y ajustan el clima del espacio | Mantener temperatura y humedad |
El sistema de ventilación de un armario
Un armario bien ventilado funciona como un circuito: un extractor saca el aire caliente y viciado por arriba, normalmente a través de un filtro de carbón que retiene el olor; el aire nuevo entra por abajo, de forma pasiva o con un intractor; y un ventilador interior mueve el aire entre las plantas para reforzar los tallos y evitar bolsas de humedad. Los tubos conectan cada pieza, y el control de clima vigila que la temperatura y la humedad se mantengan en su punto. Cada componente tiene su categoría propia más abajo.
Ventiladores y extractores
El extractor es el corazón del sistema: renueva el aire del armario y se lleva el calor de las luces, y su caudal debe ir acorde al volumen del espacio. Los ventiladores interiores, en cambio, no extraen: mueven el aire entre las plantas para fortalecer los tallos y homogeneizar temperatura y humedad. Ambos trabajan juntos para que el cultivo respire.
Tubos y conductos de ventilación
Los tubos conectan el extractor con el filtro de carbón y con la salida del aire, y llevan también el aire de un espacio a otro. Los hay flexibles de aluminio, más fáciles de montar en recodos, e insonorizados, que reducen el ruido del flujo de aire. Un buen conducto, bien sellado y sin estrangulamientos, mantiene el caudal y evita fugas de olor.
Control de olores
El olor del cultivo se controla sobre todo con filtros de carbón activo acoplados al extractor: el aire pasa por el carbón antes de salir y se libera limpio. Como apoyo, hay neutralizadores de ambiente que enmascaran el olor en la habitación. Es lo que permite cultivar sin que el olor se note dentro ni fuera.
Control de clima: humedad y temperatura
La temperatura y la humedad marcan el ritmo de la planta y el riesgo de hongos y plagas. Para vigilarlas está el termohigrómetro, y para ajustarlas, humidificadores, deshumidificadores, calefactores y controladores que encienden cada equipo según el valor que midan. Mantener el clima estable es lo que hace que todo lo demás funcione.
¿Por qué es importante la ventilación en el cultivo?
Porque renueva el aire, evacúa el calor de las luces y mantiene la temperatura y la humedad a raya, lo que previene el moho y las plagas y aporta el CO2 que la planta necesita. Un cultivo mal ventilado se resiente enseguida.
¿Qué extractor necesito para mi armario?
Uno cuyo caudal se ajuste al volumen del armario, de modo que renueve el aire varias veces por minuto. Conviene tener en cuenta que el filtro de carbón y los tubos reducen algo el caudal, así que suele elegirse con cierto margen.
¿Cómo evito que el cultivo huela?
Con un filtro de carbón activo acoplado al extractor, para que el aire salga limpio, y, como apoyo, con neutralizadores de ambiente en la habitación. La clave es que el filtro esté bien dimensionado para el caudal del extractor.
¿Qué diferencia hay entre un extractor y un ventilador?
El extractor saca el aire fuera del armario y renueva el ambiente; el ventilador interior no extrae, solo mueve el aire entre las plantas para fortalecerlas y repartir temperatura y humedad. Se usan juntos.
¿Cómo controlo la temperatura y la humedad?
Midiéndolas con un termohigrómetro y ajustándolas con humidificadores, deshumidificadores o calefactores. Los controladores automatizan el proceso encendiendo cada equipo según el valor medido.
