Post-cosecha

La post-cosecha es lo que convierte una planta recién cortada en un producto bien conservado, y descuidarla echa a perder buena parte del trabajo. Secado, curado, conservación y, si quieres, extracción: cada paso tiene su equipo, y hacerlo bien mantiene el aroma y evita el moho. Elige entre mallas de secado, sistemas de control de humedad, botes herméticos y equipo de extracción, y remata tu cosecha como se merece.
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Tipos de productos post-cosecha

La post-cosecha sigue un orden —secar, curar, conservar y, de forma opcional, extraer—, y cada fase tiene su equipo propio.

Para qué sirveFase
Mallas y redes de secadoSecar la cosecha con buena ventilaciónSecado
Conservación y control de humedadCurar y mantener la humedad estableCurado y conservación
Almacenamiento y botes herméticosGuardar hermético y conservar el aromaAlmacenamiento
Extracción: resina, hash y rosinSeparar la resina sin disolventesExtracción (opcional)

Secado de la cosecha

El secado es el primer paso y uno de los más delicados: se hace despacio, en oscuridad y con buena ventilación, para conservar el aroma y evitar el moho. Las mallas y redes de secado reparten la cosecha en capas finas y dejan que el aire llegue a todas partes, dando mucha superficie en poco espacio. Un buen secado marca el punto de partida de todo lo que viene después.

Curado, conservación y almacenamiento

Tras el secado llega el curado: guardar la cosecha en recipientes herméticos y dejar que la humedad se estabilice poco a poco, lo que afina el aroma y suaviza el resultado. Los sistemas de control de humedad mantienen el punto justo dentro del bote, y los botes herméticos protegen del aire y de la luz para conservar el aroma a largo plazo. Es la fase que convierte una cosecha seca en una bien curada.

Extracción de resina, hash y rosin

De forma opcional, la resina de la planta puede separarse del material vegetal por métodos sin disolventes: rosin, con calor y presión; bubble hash, con agua y hielo; y dry sift, por tamizado. Para cada uno hay su equipo: prensas, bolsas de filtrado y tamices. Es el paso que cierra la post-cosecha para quien quiere ir más allá de la flor.

El proceso post-cosecha, paso a paso

El orden es siempre el mismo: primero se corta y se seca en malla, despacio y con ventilación; después se cura en bote hermético con control de humedad durante unas semanas; y a partir de ahí se conserva en frascos herméticos protegidos de la luz. La extracción, si se hace, va después del secado. Respetar cada paso es lo que separa una cosecha aprovechada de una echada a perder.

¿Qué pasos incluye la post-cosecha?

Secar la cosecha en malla, curarla en bote hermético con control de humedad, conservarla protegida del aire y la luz, y, de forma opcional, extraer la resina. Cada paso tiene su equipo y su orden.

¿Cuánto tiempo se tarda en secar la cosecha?

El secado lento suele llevar en torno a una o dos semanas, según la humedad, la temperatura y la ventilación del espacio. La clave es que sea gradual: un secado demasiado rápido resta aroma.

¿Qué diferencia hay entre secar y curar?

El secado retira la mayor parte de la humedad de la cosecha; el curado, que viene después, estabiliza la humedad restante en un bote hermético durante semanas, afinando el aroma. Son dos fases distintas y complementarias.

¿Cómo se controla la humedad al curar?

Con sistemas de control de humedad que mantienen un valor estable dentro del bote, y con un higrómetro para vigilarlo. Así se evita tanto el exceso, que favorece el moho, como el defecto, que reseca.

¿Es obligatorio hacer extracción?

No. La extracción es un paso opcional para quien quiere obtener concentrados a partir de la flor o del hachís. El resto de la post-cosecha —secado, curado y conservación— sí es común a cualquier cultivo.