Reflectores
Tipos de reflectores para bombillas
Los reflectores para bombillas se distinguen por su forma, su acabado y si están refrigerados: de alas abiertas, con acabado difusor o cerrados con salida de aire.
| Tipo | Qué ofrece | Recomendado para |
|---|---|---|
| Reflectores de alas (abiertos) | Sencillos y económicos, reparto amplio | Espacios pequeños y presupuesto ajustado |
| Acabado martillado | Difunde la luz de forma más uniforme | Evitar puntos calientes de luz |
| Cool tube / refrigerados por aire | Cristal y salida de aire, menos calor | Acercar la luz y controlar la temperatura |
| Reflectores ajustables | Regulan ángulo y cobertura | Ajustar el reparto a la planta |
Reflectores abiertos y de alas
Los reflectores de alas son los más sencillos y económicos: una lámina que rodea la bombilla y reparte la luz hacia abajo y a los lados. Son ligeros, disipan bien el calor al aire y encajan en la mayoría de montajes. Para espacios pequeños y presupuestos ajustados cumplen de sobra, y siguen siendo la opción más habitual con bombillas HPS y MH.
Reflectores refrigerados por aire y cool tubes
Cuando el calor es un problema, los reflectores estancos y los cool tubes llevan un cristal y una conexión para acoplar el conducto de extracción: el aire pasa por dentro y se lleva buena parte del calor de la bombilla. Eso permite acercar la luz a la planta sin quemarla y bajar la temperatura del armario. Son la opción para cultivos cerrados donde la ventilación va justa.
El acabado del reflector: martillado o liso
El interior del reflector puede ser liso, que concentra más la luz en un punto, o martillado, con una textura que la difunde de forma más uniforme y evita los puntos calientes. El martillado suele dar un reparto más homogéneo sobre la superficie de cultivo, mientras que el liso rinde algo más en intensidad puntual. La elección depende de si priorizas uniformidad o pico de luz.
El reflector adecuado según tu espacio
En un espacio pequeño y bien ventilado, un reflector de alas es suficiente. Si el calor te aprieta o quieres acercar la luz, un refrigerado por aire compensa. Y si buscas cubrir bien toda la superficie, un acabado martillado o un modelo ajustable reparte mejor. Ten en cuenta que el reflector va siempre con bombillas de descarga —HPS, MH o LEC—; el LED no lo necesita, porque ya integra su óptica.
¿Para qué sirve un reflector?
Para dirigir y aprovechar la luz de la bombilla, de modo que llegue más cantidad a la planta y mejor repartida, sin aumentar el consumo. Un buen reflector es una de las formas más baratas de mejorar el rendimiento de la luz.
¿Qué diferencia hay entre un reflector abierto y uno refrigerado por aire?
El abierto disipa el calor al aire y es más sencillo y económico. El refrigerado lleva cristal y salida de aire para conectar la extracción, retira el calor de la bombilla y permite acercar la luz a la planta, ideal cuando la temperatura aprieta.
¿Qué es mejor, acabado martillado o liso?
El martillado difunde la luz y da un reparto más uniforme, evitando puntos calientes; el liso concentra más la intensidad en un punto. Para cubrir bien toda la superficie, el martillado suele ser preferible.
¿Necesito reflector con un foco LED?
No. Los focos LED integran su propia óptica y no usan reflector aparte. El reflector es una pieza específica de las bombillas de descarga.
¿El reflector sirve para HPS, MH y LEC?
Sí, siempre que el casquillo sea compatible. Las bombillas HPS, MH y LEC de casquillo estándar se montan en los reflectores habituales; conviene comprobar el tipo de casquillo antes de comprar.
