Una autofloreciente tarda de media entre 8 y 12 semanas desde que germina hasta que está lista para cosechar, con 10 semanas como cifra más habitual en genéticas equilibradas. El ciclo completo incluye germinación, un crecimiento vegetativo corto y una floración automática de unas 4 a 5 semanas que empieza sin depender del cambio de horas de luz.

Por qué el tiempo varía tanto entre variedades

No todas las autoflorecientes siguen el mismo reloj. El linaje determina buena parte del resultado: las líneas con más genética ruderalis tienden a completar el ciclo antes, mientras que las que incorporan sativas dominantes pueden alargarse una o dos semanas más para desarrollar toda su estructura de cogollos. Por eso la ficha de cada semilla suele indicar un rango de días desde la germinación, no una cifra fija.

Las fases del ciclo, una a una

Germinación (2-7 días)

La semilla necesita humedad constante y una temperatura estable entre 20 y 25 °C para activar la raíz. En condiciones óptimas, la mayoría abre en menos de una semana; con temperaturas más bajas el proceso se retrasa sin que eso indique un problema de calidad.

Crecimiento vegetativo (2-4 semanas)

A diferencia de una fotoperiódica, la autofloreciente no espera una señal de luz para pasar a floración: lo hace por edad, normalmente entre la tercera y la quinta semana de vida. Esta fase vegetativa es corta, así que cualquier estrés en este momento —trasplantes tardíos, falta de nutrientes, poda agresiva— repercute directamente en el tamaño final de la planta.

Floración automática (4-5 semanas)

Empiezan a aparecer los primeros pistilos y la planta concentra su energía en producir cogollos. Durante esta fase el engorde es progresivo: las primeras dos semanas son de formación de estructura, y las últimas dos o tres de acumulación de resina y peso.

Maduración final (1-2 semanas)

Los tricomas pasan de transparentes a lechosos y después a ámbar. Es el momento de vigilar de cerca la planta para no adelantar ni retrasar demasiado la cosecha, ya que ambos extremos afectan al perfil de efecto final.

Calendario orientativo semana a semana

SemanaFaseQué ocurre
1GerminaciónApertura de la semilla y aparición de la raíz
2PlántulaPrimeras hojas verdaderas, riego ligero
3-4VegetativoDesarrollo de ramas y raíz secundaria
5Pre-floraciónPrimeros pistilos, cambio de estructura
6-7Floración inicialFormación de cogollos, olor más intenso
8-9Floración mediaEngorde notable, mayor consumo de agua
10Floración finalTricomas lechosos, aroma en su punto álgido
11-12MaduraciónTricomas ambarinos, lavado de raíz y corte

Qué factores alargan o acortan el ciclo

Horas de luz

Aunque no dependen del fotoperiodo para florecer, las autoflorecientes rinden más con 18-20 horas de luz diarias durante todo el cultivo. Reducir demasiado pronto las horas de luz no adelanta la floración, solo limita la energía disponible para producir cogollo.

Tamaño de la maceta

Una maceta pequeña frena el desarrollo de la raíz y, con ella, el de toda la planta. Para un ciclo completo sin cuellos de botella, lo habitual es usar entre 11 y 25 litros según la variedad y el espacio disponible.

Estrés durante el cultivo

Trasplantes en fases avanzadas, cortes de raíz, cambios bruscos de temperatura o falta de agua puntual pueden añadir varios días al ciclo, porque la planta destina recursos a recuperarse en lugar de crecer. Con autoflorecientes ese tiempo perdido no se recupera después, a diferencia de una fotoperiódica que puede alargar su vegetativo.

Genética elegida

Comparar variedades antes de sembrar ahorra sorpresas. Puedes revisar los tiempos declarados de cada línea en nuestro catálogo de semillas autoflorecientes, donde cada ficha indica el rango de días hasta cosecha.

Cómo optimizar el ciclo sin forzar la planta

Sembrar directamente en la maceta final evita el estrés del trasplante y suele restar varios días al total del cultivo. Mantener una temperatura estable entre 20 y 26 °C durante toda la fase vegetativa, sin picos ni caídas bruscas, también ayuda a que la planta no invierta energía en adaptarse en lugar de crecer.

El riego es otro punto clave: en autoflorecientes conviene regar poco y con frecuencia moderada, dejando que el sustrato se airee entre riegos, porque el exceso de agua ahoga una raíz que ya de por sí tiene poco tiempo para desarrollarse. Si es tu primer cultivo, nuestra guía para principiantes repasa estos fundamentos con más detalle antes de sembrar.

¿Se puede acelerar una autofloreciente sin perder calidad?

Hasta cierto punto. Optimizar luz, sustrato y riego reduce el margen de error, pero el ciclo tiene un mínimo biológico marcado por el linaje. Forzar la floración con menos horas de luz de las recomendadas o recortar nutrientes antes de tiempo no acorta el proceso: reduce el rendimiento final y, en muchos casos, alarga la maduración porque la planta llega a la fase final más débil de lo que debería.

Señales de que el ciclo se está retrasando

Conviene distinguir un retraso puntual de un problema serio. Una planta que tarda un par de días más en mostrar los primeros pistilos no es motivo de alarma; es variabilidad normal entre semillas de un mismo lote. Sí conviene revisar el cultivo cuando el retraso se acumula semana tras semana: hojas amarillentas en la parte baja antes de tiempo, tallos más finos de lo esperado o un crecimiento visiblemente detenido suelen apuntar a un problema de raíz, de pH del sustrato o de déficit nutricional, no a una simple cuestión de genética lenta.

En esos casos, revisar primero el drenaje de la maceta y el pH del agua de riego resuelve buena parte de los estancamientos antes de recurrir a fertilizantes adicionales, que en autoflorecientes conviene dosificar con prudencia por su ciclo corto y su menor margen de recuperación frente a errores de manejo.

Plantas autoflorecientes jóvenes junto a un calendario para representar la duración del cultivo

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda una autofloreciente de media en España?

En interior, con condiciones controladas, la media ronda las 10 semanas desde la germinación. En exterior durante primavera-verano puede acortarse ligeramente por las horas de luz natural, mientras que en temporadas con menos calor el ciclo tiende a alargarse una o dos semanas respecto a la cifra habitual en interior.

¿Todas las autoflorecientes tardan lo mismo en florecer?

No. El linaje marca la diferencia: las líneas con más carga ruderalis florecen antes, mientras que las que incluyen sativas dominantes necesitan más semanas para desarrollar toda su estructura. Revisar la ficha de cada variedad antes de sembrar evita calcular mal la fecha de cosecha.

¿Trasplantar retrasa el ciclo de una autofloreciente?

Sí, puede hacerlo. El trasplante genera un pequeño estrés que la planta necesita superar antes de seguir creciendo al ritmo normal. Por eso muchos cultivadores siembran directamente en la maceta definitiva, evitando ese parón y ganando unos días respecto a un cultivo con trasplantes intermedios.

¿Cuántas horas de luz necesita una autofloreciente para no alargar el ciclo?

Entre 18 y 20 horas diarias suele dar el mejor equilibrio entre rendimiento y duración del ciclo. Menos horas no adelantan la floración, que ya es automática por edad, pero sí limitan la energía disponible y pueden traducirse en cogollos más pequeños al final del proceso.