Los fertilizantes de floración se introducen en el momento exacto en que la planta cambia de fase: al forzar el fotoperiodo a 12/12 en variedades fotoperiódicas, o al aparecer los primeros pistilos en autoflorecientes, normalmente entre la tercera y la quinta semana de vida. A partir de ahí se reduce el nitrógeno y se aumenta el fósforo y el potasio de forma progresiva, subiendo la dosis cada semana y vigilando siempre la EC del agua de riego para evitar quemados.

¿Cuándo empieza exactamente la floración?

En fotoperiódicas el cambio es una decisión del cultivador: se pasa de 18 horas de luz a 12/12 y, unos siete o diez días después, aparecen los primeros pistilos blancos en los nudos superiores. Ese es el momento de sustituir el fertilizante de crecimiento por uno de floración, mejor en una semana de transición que de golpe.

En autoflorecientes no hay cambio de luz que marque el punto de partida. La planta entra en floración por edad, casi siempre entre los 21 y los 35 días desde la germinación según la genética. El indicador fiable es la propia planta: al ver los primeros pelos blancos se introduce el abono de floración, a dosis baja al principio porque su sistema radicular es más pequeño y tolera peor los excesos.

NPK: qué necesita realmente la planta en floración

Durante el crecimiento vegetativo el nitrógeno (N) es el protagonista porque construye hojas y tallo. En floración ese papel lo toman el fósforo (P), implicado en el desarrollo de flores y raíces, y el potasio (K), que regula el transporte de azúcares y refuerza la resistencia de la planta al estrés. Por eso los fertilizantes de floración llevan formulaciones tipo 1-3-5 o similares, con menos N que P y K.

No hay que eliminar el nitrógeno de golpe: la planta sigue necesitando algo durante las primeras semanas de floración para sostener el follaje que alimenta a las flores. Mantener un abono de crecimiento puro hasta el final da cogollos menos densos y retrasa la maduración.

Dosificación progresiva semana a semana

La regla general es empezar por debajo de lo que indica el fabricante y subir gradualmente. Esta tabla es orientativa para tierra con fertilizante mineral estándar; en coco o hidroponía las EC pueden subir un poco más.

Semana de floración% de dosis del fabricanteEC orientativa (mS/cm)Foco NPK
1-2 (transición)50-60%1,0-1,3N medio, P y K en subida
3-470-80%1,3-1,6P y K altos, N bajo
5-6 (pico de engorde)90-100%1,6-1,9P y K máximos
7-860-70%1,3-1,5Reducción progresiva
Últimas 1-2 semanas0% (solo agua)0,4-0,8 (agua)Lavado de raíces

Estos valores parten de un agua de riego con EC base de 0,2-0,4 mS/cm; si tu agua de partida ya es dura, ajusta hacia abajo la EC objetivo del fertilizante.

Estimuladores y PK boosters: ¿merece la pena usarlos?

Los estimuladores de floración no sustituyen a la base NPK, la complementan en el momento de mayor demanda de la planta, normalmente entre la semana 3 y la 6. Un PK booster aporta un extra de fósforo y potasio justo cuando se forman y engordan los cogollos, y algunos incluyen aminoácidos o azúcares que ayudan a la planta a metabolizar mejor el resto de nutrientes.

Su aportación depende de la base que ya se use: si el fertilizante de floración ya cubre bien la demanda de P y K, un booster mal dosificado solo suma EC innecesaria y riesgo de quemado. Mejor introducirlo a media dosis y ajustar según la respuesta de la planta en cinco o siete días.

Cómo controlar EC y pH durante la floración

La EC mide la concentración total de sales disueltas en el agua de riego; cuanto más alta, más «cargada» está el agua de nutrientes. Un medidor de EC y un medidor de pH son la única forma fiable de saber qué le estás dando realmente a la planta, más allá de lo que diga la etiqueta del fertilizante.

En tierra, el pH ideal de riego en floración se mueve entre 6,0 y 6,5; en coco baja a 5,8-6,2; en hidroponía pura conviene 5,5-6,0. Fuera de esos rangos algunos nutrientes se bloquean aunque estén presentes en el sustrato, lo que explica muchas carencias que en realidad son problemas de absorción. Conviene medir ambos valores en cada riego durante el pico de fertilización.

Lavado de raíces: cuándo y cómo hacerlo

El lavado de raíces consiste en regar solo con agua, sin ningún fertilizante, durante los últimos siete a catorce días antes de la cosecha. El objetivo es que la planta consuma las reservas de sales acumuladas en el sustrato y en sus propios tejidos, lo que se traduce en un humo más limpio y menos áspero.

En tierra con buen drenaje, catorce días de lavado no suelen dejar deficiencias graves porque el sustrato libera algo de nutriente residual. En coco o hidroponía, con el control más ajustado, siete a diez días suelen bastar; alargarlo demasiado provoca un amarilleo excesivo antes de tiempo.

Errores más comunes al fertilizar en floración

La sobrefertilización es el error más repetido: se sube la dosis pensando que «más abono, más cogollo» y ocurre lo contrario. Las puntas se vuelven marrones y quebradizas, síntoma clásico de quemado por exceso de sales que a menudo se confunde con plaga o carencia.

Otro fallo habitual es mezclar varios PK boost sin sumar sus concentraciones, lo que dispara la EC total sin que el cultivador se dé cuenta. También es frecuente no reajustar la dosis cuando baja la temperatura en exterior o en un armario mal climatizado: la planta absorbe menos y el fertilizante se acumula en el sustrato.

Por último, muchos olvidan medir el pH después de añadir el fertilizante, no solo antes; algunos productos ácidos lo bajan al mezclarse, así que el ajuste final se hace siempre con el fertilizante ya disuelto.

Planta de cannabis en floración junto a un fertilizante líquido en cultivo interior

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar fertilizante de floración desde el primer día de vida de la planta?

No es recomendable. Durante las primeras semanas la planta necesita nitrógeno para desarrollar hojas y estructura, algo que los fertilizantes de floración aportan en muy poca cantidad. Introducirlo demasiado pronto ralentiza el crecimiento vegetativo y puede provocar un follaje pobre que luego sostiene peor la floración y reduce el rendimiento final de cogollo.

¿Qué EC es demasiado alta en floración?

Depende del sustrato y la genética, pero superar 2,0 mS/cm en tierra suele ser arriesgado para la mayoría de variedades comerciales. Por encima de ese umbral aumentan las puntas quemadas y el estrés salino. Es más seguro subir la EC en incrementos pequeños semana a semana que fijar un número alto sin comprobar antes la tolerancia real de la planta.

¿El lavado de raíces reduce el rendimiento final?

Bien ejecutado, no debería. La planta ya ha absorbido la mayoría de nutrientes que necesita para madurar los cogollos en las últimas semanas. El lavado solo retira el excedente de sales sin tocar reservas críticas, siempre que se haga en la ventana de siete a catorce días antes de la cosecha.

¿Cómo sé si mi planta está sobrefertilizada?

El síntoma más claro son las puntas de las hojas marrones y secas, que avanzan hacia el interior si no se corrige. También puede aparecer un verde oscuro azulado y un enrollamiento hacia abajo en las hojas superiores. Ante estos signos, riega con agua sola un par de veces antes de retomar el abono a menor dosis.